Soy buena escuchando, creo que tengo ese don y por eso algunas personas se consideran mis amigos… el problemas que son pocos los oídos accesibles, la predisposición a una terapia entre amigos que ni siquiera se necesita un consejo, sino que te abracen después de escucharte. No hay muchas personas en mi vida con esa capacidad, son realmente pocas… en mi familia nunca me tomaron la atención que hasta el día de hoy creo que merecí, quizás sea por el trauma crónico que tengo con mi hermana o porque cada vez que depositaba mi confianza en ellos en algo que no cualquier persona haría con sus padres, me decepcionaban o simplemente hacían caso omiso de mis vivencias, las cuales necesitaba compartir con alguien por mi falta de verdaderos amigos…
Hasta el día de hoy me ha costado buscar una persona a la que le cuente todo, no por confianza, sino porque este dispuesta a escucharme y mas que eso, que yo me sienta escuchada, no simplemente oída…
Nunca lo decimos todo, nunca decimos completamente que nos pasa, y esta bien… siento que esta bien… pero siento que o no he expresado a nadie todo lo que siento y me ahoga no tener con quien conversarlo, quien comparta la pena inmensa que siento en este momento. Siento que a veces ni siquiera yo dimensiono el daño que algunas cosas me hacen, y quizás muchas de ellas las exagero o las traigo muy a flor de piel, pero creo que no por eso merecen poca importancia.
Es por eso que no puedo expresarme cuando me piden hacerlo, porque toda mi vida he callado y ya es tarde para vomitar lo que siempre he querido decir, y me asusta mucho que si hay alguna persona realmente dispuesta a escucharme se aleje al no ver demostraciones de confianza, lo cual nunca ha sido la verdadera verdad de mi silencio... es simplemente el habito que he tenido desde que naci: a callar.
Creo que es por eso que estoy escribiendo a las 12-.30 de la mañana cuando debería estar durmiendo o estudiando para una prueba que tengo a las 8…
No hay comentarios:
Publicar un comentario